Intentando acabar los 100 microrelatos sobre la venganza y el orgullo. Composiciones cortas ya fuesen premiadas o no. Los ensayos los encontrarás en mi otro blog: hastaeltriunfo.blogspot.com
lunes, 15 de enero de 2018
Carnavales en blanco y rojo
Dos de los niños tenían memoria para recordar a mi padre, la más pequeña no, le tocó quedarse con el recuerdo que yo le construí de él, quizá idealizado con el paso del tiempo. Quién me iba a decir que quien se enamoraría en aquella fiesta de disfraces iba a ser yo y no el abuelo.
"Jugamos a ser burgueses", pensé cuando vi a mi padre disfrazado. La ridiculez del traje le hacía aun más entrañable. Monóculo, chaleco de fieltro, sombrero de copa, lo que para algunos es un disfraz, para otros un uniforme. No se imaginan lo placentera que es la tolerancia, el respeto mutuo, el ver como personas con tan poco en común, bailan, beben y ven todo fluir. Allí tuve esa sensación, aquello que se siente cuando todos los pájaros callan, cuando las ramas de los árboles ya no crujen, cuando los perros se esconden atemorizados, cuando la quietud no nos deja ver que estamos dentro del ojo del huracán. Y allí se acercó a mi.
"Nunca he hablado con una burguesa", fue su carta de presentación. No sé por qué, tuve la ocurrencia de contarle que en Camboya no nevaba, que echaba de menos cuando nevaba en Francia y que por supuesto yo no era una burguesa. "¿De qué color es la nieve?", "Blanca como la nieve", le contesté. "O como tú".
"Hay algo que tengo que decirte" pudo ser su carta de despedida. "Soy marxista" y empecé a reír sin entender por qué ponía tanto énfasis en algo que era tan obvio. "Puedo cambiar cualquier cosa sobre mí menos lo que soy, si vamos a estar juntos debes saber que en cualquier momento pueden matarme". Vamos a ganar la guerra.
"Se han llevado a mi padre, están matando gente". Y él me miraba con vergüenza y decía "En Kapuchea no se ha matado nadie que no sea vietnamita". Y nos mirábamos pidiendo clemencia al tiempo recordando el carnaval de veinte años atrás. Lo imaginaba vestido con su disfraz, imaginando la nieve que en su vida había visto y que nunca vería.
viernes, 25 de agosto de 2017
Diálogo de dos ciegos
Como cuando mira al cielo mucho tiempo y nota que las constelaciones se precipitan sobre usted.
Nunca he notado eso.
Una pena.
Pero lo que le decía podría asemejarse, pero la diferencia es que no era una emoción fuerte pero efímera.
Me encanta esa palabra, efímera.
Es poética pero vacía, aun así no era efímero. Era duradero, como si nunca terminases de caer, o como si las constelaciones de las que usted habla cayesen tan fuerte que me atravesasen y luego siguiesen su ciclo, diesen la vuelta y todo volviese a empezar, sin ser posible diferenciar el principio el fin.
Debió ser aterrador.
Aterrador pero adictivo y a la vez hermoso.
viernes, 18 de agosto de 2017
Rutina
La estúpida vieja no dormía, hacía guardia al lado del jazmín, pero no florecía. El presagio era claro, al tercer día no volvía a estar la criatura y tuvimos que volver a esperar a que naciese de nuevo. "Pobre hermanito" pensaba "Está abocado a ser arrebatado del vientre de su madre cada día". El júbilo disminuía cada día que nacía mi hermano. El proceso asintótico parecía no terminar, hasta que una noche salí a ver si florecían los jazmines, la vieja dormía por primera vez. Allí suplí su guardia cuando vi que por fin florecían los jazmines. Al día siguiente aquella criatura nacía, la vieja moría, y por fin, ambos lo hacían para siempre.
miércoles, 12 de julio de 2017
Mi viejo amigo
El día en que la liebre se dignó a preguntarle a un búfalo por qué todos huían, el búfalo respondió:
-Es que siempre cuentas la misma historia.
La liebre quedó atónita, seguía sin entender por qué nadie la escuchaba.
-¿Pero a caso os habéis parado alguna vez a escucharla? -preguntó al búfalo-.
-No, nadie la ha escuchado, pero por qué habríamos de escucharla si es siempre lo mismo.
La liebre seguía sin entender nada. Pero cuando volvió con su atril, se dio cuenta de que no todos huían, sino que el búfalo se quedó esperando a escuchar la historia. Era una fábula sobre humanos, y algo que ellos llamaban, amor. También le pareció triste al búfalo, aunque no entendía por qué los humanos no mataban a 'enfermedad' con todas las armas de las que disponían.
Aunque no entendió mucho de la fábula, algo lo hipnotizó. Era el único animal en haber oído esa historia. Y nadie más la podría oír, al menos de la misma forma en la que la había escuchado él. Y ya no quería que la liebre contase más historias en la plaza, quería que se las contase solo a él. No las entendía, y eran lo mismo de siempre. Pero lo que hace única a una historia no tiene por qué ser su originalidad, sino puede ser el momento en que la escuchaste o quién te la contó. Y aunque el búfalo era consciente de que la monotonía se podría estar apoderando de aquellas historias, no le importaba, y no le importaría jamás, pues con quien pasaba su rutina era con quien en su día se la rompió e hizo que se sintiera el único animal de la Tierra.
lunes, 16 de mayo de 2016
Aunque pasen millones de años
martes, 5 de abril de 2016
Orgullo (XI)
domingo, 14 de febrero de 2016
Venganza (X)
Yo no soy el árbitro para decir si se perdió la oportunidad, pero nadie lo es, parece que hemos buscado un orden que no existe.
domingo, 8 de noviembre de 2015
Orgullo (X)
Que triste debe ser viejo y que un año en su vida pase desapercibido.
sábado, 26 de septiembre de 2015
Venganza (IX)
martes, 25 de agosto de 2015
Voz en off final - Tres oportunidades.
Mi corta vida ya ha merecido la pena, tan solo por haberte conocido y por haber visto, tu alma desnuda.
jueves, 18 de junio de 2015
Venganza (VIII)
"Se habla con frecuencia de los Derechos Humanos, pero hay que hablar también de los Derechos de la Humanidad".
sábado, 13 de junio de 2015
Orgullo (IX)
Y parece ser que soy yo el que cree estar contigo. No es así, ojalá fuese así. Pero perdona por creer que cuando decías que ojalá yo fuese como él querías que tu vida fuese conmigo. Perdona que viese esperanzas en el momento más decadente de tu alma, cuando me dijiste que había desaprovechado el momento en el que nuestros caminos se cruzaron y ambos sentíamos lo mismo. Todo ha acabado. Siento que no podré dormir ni estar despierto, pero todo esta perdido.
Lamento no haber sido tu ideal. Para ti seremos miles de genes, para mi infinitas cuerdas, pero en lo mas fondo de mi ser no puedo dejar de pensar en la persona que me dijo una vez que si todo era materia, qué era el amor. Pero lo intentaré, aunque los recuerdos nunca prevalecerán.
Esperar (II)
No busque culpables de que me sienta así contigo, nadie ha dicho nada malo de ti. Simplemente se obtienen conclusiones normalmente acertadas pues los indicios son muy claros.
jueves, 4 de junio de 2015
Orgullo (VIII)
martes, 26 de mayo de 2015
Y por qué yo
lunes, 18 de mayo de 2015
Tu Alma Desnuda
"Eso de Dios da que pensar: A aquel que trabaja y padece miseria toda su vida, la religión le enseña a ser resignado y humilde en la vida terrenal y a reconfortarse en la esperanza del premio celestial"
Vladimir Ilich Uliánov (Lenin)
martes, 23 de diciembre de 2014
21 - 12 - 14 Orgullo (VII)
Y que fácil es decirlo todo aquí y que complicado a la hora de la verdad. Nunca olvidaré ese día. El día que quizá terminó todo o por ilusión me obligo a pensar que todo acaba de empezar y que no habrá más pesimismos y que quedan muchas incógnitas pendientes. No nos vayamos a contradecir si lo primero que pensamos es que no hay cosas imposibles, solo gente incapaz. Si siempre fuésemos a lo fácil, a lo rutinario y a esa estabilidad dudosa nada tendría sentido y esto sería un vivir para morir en una vida aburrida.
Ojalá me creas en todo lo que dije ese día, y que no lo olvides, que aunque solo fuese un monólogo penoso por mi parte, para mí tuvo todo el sentido y más. Hace ya un año que escribía en el acorde de sexta napolitana sobre la sensación de ni poder dormir ni de poder estar despierto, ha vuelto. Al igual que hubiese tenido todo el día para hablar, ahora tengo todo el espacio del mundo para escribir y parece que el desahogo no va a llegar nunca.
Y a lo mejor me repito mucho contigo pero como en el fondo sé que nunca leerás esto, yo si se cual es mi verdad, cual es mi realidad, aunque nunca se pueda hacer (valga la redundancia) realidad. En fin, no tenía nada que perder, es lo que dice todo el mundo, el orgullo será para siempre. Siempre me faltan las palabras, pero ahora me sobran, necesito que termines lo que tuvieses que decir, pero no te alteres, que ni tengo esperanza, ni ilusión, y quizá ya no me asusta caer en la compasión.
lunes, 15 de diciembre de 2014
La sangre derramada, derretirá la nieve de Moscú.
lunes, 3 de noviembre de 2014
Las democracias se han suicidado.
Nadie ha votado este sistema económico. Nadie ha votado ser una victima más del sistema que más esclavos ha aniquilado desde el Congo Belga hasta Alemania, porque aunque no lo crean los tiempos siguen igual, los intereses son los mismos, solo que ya no está de moda cometer un genocidio hacia un pueblo para quitar lo recursos naturales.
Los oprimidos cambian cuando ya no tienen nada para los opresores que son siempre los mismos, y lo peor es que nosotros formamos parte de los opresores, de los países libres, tan libres que ni siquiera arrebatando las libertades de una nación extranjera son capaces de conseguir que los niños de su país tengan dos pares de zapatos y libros para la escuela. Y si un país extranjero se revela y dice basta a esta situación, él es el anti democrático, el estalinista y el nostálgico de la unión soviética.
Y por último recordar, que esto pasa en las democracias, el sistema menos malo y el más libre y maravilloso del mundo.